sábado, 7 de noviembre de 2009
La primera vez
Siempre hay una primera vez, la mía aun la recuerdo. Estaba nervioso, muy nervioso, pues no sabía exactamente qué iba a ocurrir ni cómo se desarrollarían los acontecimientos. Luego, en realidad, las cosas trascurrieron muy bien. Todo salió como había planeado. Al principio no sabía qué hacer, pero poco a poco me fui relajando y al final me sentía cómodo, muy cómodo. Eran muchos los sentimientos y las emociones que me acompañaban, alegría, tristeza, pero sobre todo felicidad, mucha felicidad. Por fin había logrado lo que llevaba tanto tiempo deseando. Me había independizado! y era mi primera noche fuera de casa!
sábado, 24 de octubre de 2009
Cortando amarras
Eran las once horas y diecisiete minutos del día veinticuatro de octubre del año dos mil nueve, de una agradable mañana soleada y sin viento, cuando cerraba tras de mi la puerta de donde hasta entonces había vivido, y con ella mi pasado; para reencontrarme, ciento cuarenta pasos despues, con mi nueva vida en la republica independiente de mi casa.
NUNCA había dado explicaciones, pero era ahora cuando NO TENIA que darlas.
NUNCA había dado explicaciones, pero era ahora cuando NO TENIA que darlas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)